China es un país enorme, pero su amplia red de transporte permite organizar viajes por varias ciudades con sorprendente facilidad. El itinerario más práctico suele combinar trenes de alta velocidad, algunos vuelos nacionales y traslados locales reservados con antelación.
Trenes de alta velocidad
El tren de alta velocidad suele ser la opción más cómoda para trayectos de unas pocas horas. Algunas estaciones son muy grandes, por lo que conviene llegar con antelación, llevar el pasaporte a mano y descargar el billete y los datos del destino antes de subir al tren. La disponibilidad de Wi-Fi varía según el tren y la ruta.
Vuelos nacionales
Los vuelos son útiles para cubrir largas distancias entre regiones. Reserva tiempo suficiente para los traslados al aeropuerto y los controles de seguridad. Evita las conexiones demasiado ajustadas en el mismo día cuando un retraso pueda afectar a una reserva importante.
Metro, taxis y servicios de transporte mediante aplicaciones
Las grandes ciudades cuentan con amplias redes de metro, además de numerosos taxis y servicios de transporte mediante aplicaciones. Lleva el nombre y la dirección de tu destino escritos en chino, ten disponible más de una forma de pago y calcula tiempo adicional durante las horas punta.
Conducir en China continental
Por lo general, los visitantes internacionales no pueden conducir en China continental únicamente con un permiso de conducir extranjero. Las normas y los trámites para obtener permisos temporales varían según la región, por lo que no debes dar por hecho que podrás alquilar un coche. Para recorrer distintas zonas con mayor flexibilidad, contratar a un conductor local autorizado suele ser la opción más sencilla.
